Anafilaxia
marzo 27, 2026 by Dr. Jorge Briseño

Como Alergólogo Pediatra, hoy vamos a tocar el tema más serio, pero también el más importante de todos: la anafilaxia.
Si tu hijo tiene alguna alergia conocida, esta es la información que «salva vidas». No busco asustarlos, sino empoderarlos. El miedo se quita con conocimiento, y hoy vamos a aprender a reconocer y actuar ante la reacción alérgica más grave que existe.
¿Qué es la Anafilaxia?
Imaginen que el sistema de defensa de su hijo, en un error de cálculo gigante, decide lanzar todas sus bombas al mismo tiempo. La anafilaxia es una reacción alérgica severa, rápida y que afecta a todo el cuerpo (sistémica).
A diferencia de una ronchita aislada, aquí participan varios órganos a la vez: la piel, los pulmones, el corazón y el estómago. Es una emergencia médica porque puede obstruir las vías respiratorias o causar una caída peligrosa de la presión arterial en cuestión de minutos.
¿Para qué sirve saber esto?
El objetivo es simple: ganar tiempo. En una anafilaxia, cada segundo cuenta. Saber identificarla sirve para aplicar el tratamiento correcto (la adrenalina) de inmediato, antes de que la situación se complique. Como siempre digo en el consultorio: «Ante la duda, es mejor poner la epinefrina».
¿Cuáles son las señales y síntomas? (La Regla del 2)
Para sospechar de anafilaxia, generalmente buscamos síntomas en dos o más de estos sistemas tras estar en contacto con un alérgeno:
- Piel: Ronchas rojas (urticaria) que se extienden rápido, mucha picazón o hinchazón de labios, lengua y úvula (la campanilla).
- Respiración: Tos perruna, voz ronca de repente, silbidos en el pecho o sensación de que «se le cierra la garganta».
- Circulación: El niño se pone pálido, sudoroso, muy débil o llega a desmayarse (baja la presión).
- Estómago: Vómitos repetidos, cólicos muy fuertes o diarrea explosiva.
Ojo: A veces, si la presión baja mucho de golpe (choque anafiláctico), el único síntoma puede ser el desmayo o la palidez extrema.
¿Por qué ocurre? (Los causantes)
Los «disparadores» más comunes en niños son:
- Alimentos: Cacahuate, nueces, leche, huevo y mariscos son los principales.
- Picaduras de insectos: Abejas, avispas y hormigas rojas.
- Medicamentos: Antibióticos como la penicilina o antiinflamatorios.
- Látex: Guantes o globos (menos común, pero posible).
¿Cómo se hace el tratamiento?
El único medicamento capaz de detener este «ataque» masivo es la Epinefrina (Adrenalina).
- Se aplica mediante un autoinyector (una «plumita» de fácil uso) en la parte externa del muslo.
- Es segura, rápida y no requiere ser médico para aplicarla si tienes el entrenamiento básico.
- Importante: Los antihistamínicos (jarabes) NO detienen una anafilaxia; solo quitan la comezón, pero no abren los pulmones ni suben la presión.
¿Qué hacer si sucede?
- Aplica la epinefrina de inmediato.
- Llama a emergencias o corre al hospital más cercano (aunque el niño parezca mejorar, puede haber una «segunda ola» de síntomas).
- Acuéstalo con las piernas elevadas para ayudar a su corazón.
Como su Alergólogo, mi trabajo es darles un Plan de Acción por Escrito. Si tu hijo tiene una alergia severa, ese papel debe estar en la escuela, con los abuelos y en su mochila. La preparación es nuestra mejor aliada.


